lunes, 25 de junio de 2007

Estos chicos, ¡qué gamberretes!

La información deportiva, todos lo saben, va por libre. Los deportes están exentos de algunas cosas que parecen obligadas en otro tipo de información a cambio de pagar un pequeño precio (muy ventajoso): tienen sección diferenciada. En la tele poseen sus cortinillas propias y sus presentadores chistosos. En los periódicos, o cuadernillo aparte o tipografía cambiada. Gracias a estas cosillas pueden opinar y decir maletines sin añadir nada detrás. Aunque claro, a veces llega el gran día en el que van y son portada y se mezclan con cosas menos importantes. Suele suceder cuando se acaban los campeonatos de fútbol, por ejemplo. Los medios informan de lo bien que se lo ha pasado la afición del equipo vencedor durante las celebraciones del título. Que majos los chicos. Subidos a fuentes públicas, a farolas, quemando contenedores: ¡la magia del fútbol! Es sorprendente la manga ancha con la que se tratan los disturbios: ¡hemos vencido! Quince heridos: estos chicos, ¡qué gamberretes!

Si se hiciera un ejercicio de extrapolación, con pongamos, a una manifestación de jipis por la vivienda digna, contra los festejos taurinos, o en apoyo de un colectivo ocupa es probable que se alteraran los titulares: los escaparates resquebrajados en letra gorda y el motivo al último párrafo.


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Los pájaros levantan el vuelo


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-Ejercicio de extrapolación, dices

-¿No se entiende?

-No mucho... ¡el fúmbol es sentimiento!

-Caspita, fumbolero me has salido


2 comentarios:

Freud-Seraphin Stanlake dijo...

Qué razón tienes...

Y que triste es el mundo...

Cuando los seguidores del ciclismo causemos tantos disturbios como los que causan los del fútbol creo que no se nos tratará igual.

cabra loka dijo...

De acuerdo en todo.

Y al otro, los seguidores del resto de deportes o aficiones en España dudo que llegue nunca a causar tantos disturbios... Tampoco a arrastrar la misma masa social ni a mover tanto dinero.