domingo, 12 de agosto de 2007

Calificar de cacahuete

Va pasando el verano entre el calor de Alcolea y Zaragoza. En verano, no sé muy bien el motivo, hay la misma cantidad de gente por la calle en Alcolea que en Zaragoza. Nadie. Voy a trabajar y cruzo las calles sin mirar. Me encuentro a Óscar que viene de Dublín y me pregunta por el concierto de Jorge Drexler. Yo le pregunto por su nivel de inglés y por las cosas que preguntan los que nunca han estado en Dublín. Las dublinesas y la cerveza. Preparo en los ratos de aburrimiento alguna pregunta para la nueva edición del Alcolímetro Especial Fiestas. Se continúan admitiendo propuestas. Leo obras de teatro de Boadella y mi compañero de piso se queja de sus horarios de trabajo. Yo le digo que peor es trabajar incluso los fines de semana y me dice que no me queje, que ya estoy acostumbrado y que lo mío tampoco es para tanto. No le contesto porque hace calor y es mejor no discutir. Los periódicos vienen con pocas hojas y en los colorines dominicales se encuentran menos cosas interesantes que durante el curso, lo que ya es decir. Se agradecen algunos humoristas en El País, especialmente Joaquín Reyes. Por lo que se rumorea, La Hora Chanante en la dos se llamará Muchachada Nuí. Chupinazo en Huesca y vino de garrafa por los ojos. Lo peor de comprarse un megáfono es proponerse hablar siempre haciendo coplas. Cuando quieres decir algo / tienes que pensar un buen rato / y ya con la copla lista / lo dicho no viene al caso. En asonante, que son más fáciles.



Lo que tiene trabajar los fines de semana es que te pierdes fiestas de las que has sido habitual desde siempre. Al comienzo con mis padres. Después, nos llevaban, se quedaban tomando algo en la plaza, viendo la orquesta, y a una hora prudencial te recogían y para casa. Después nos llevaban mis padres, por ejemplo, y nos recogían los padres de Marcos, por así decirlo, tampoco muy tarde. Luego ya llega el día que el que te puedes ir con un primo mayor, o con los amigos de un hermano de un amigo. Luego te cansas de tanta comedia y te vas a dedo. Al principio con miedo, luego ya no. En este punto ya retiras cuando es de día, después de almorzar. Por fin, cuando ya se va teniendo coche es cuando te da por trabajar los fines de semana. Fiestas en Santalecina, Castejón, Villanueva, Belver... Ahora toca preparar las fiestas de Alcolea, lo de la peña, lo de las camisetas, lo de limpiar, lo de comprar. Discutir mucho durante el café. Un año pensamos presentarnos voluntarios a la comisión de fiestas y nos dijeron que no. Desde aquel año no se sabe quien las organiza aunque el resultado es siempre el mismo. Insisto en mi propuesta: manden un papelito diciendo que sirve perfectamente el libreto del año pasado. Ahorraremos papel y la falta de novedades contribuirá a que nos aplatanemos un poco más. Tras unos días de criticas a la Expo en los periódicos, por eso del puente de Piedra y los barquitos, hoy llegan de nuevo las alabanzas. Ya tardaban. Cambiamos de puente: el Pabellón Puente es un récord mundial. Encima no contamina. Por otro lado, continuando lo de antes, lo de las fiestas. Habría que convocar un nuevo concurso de frases para la camiseta del undécimo aniversario de la peña El Porrón. Nos conformaremos con un resultado similar al del año pasado: cero. ¿Qué concurso?, se preguntarán. Pues el que se convocó en el foro de esa cosa que llamamos web de la peña, pero bien podríamos calificar de cacahuete.

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