lunes, 10 de noviembre de 2008

La levedad del estar (I)


Cuando se mira alrededor se descubre que lo fácil en este mundo es estar: el árbol está tranquilamente en el alcorque. El coche está por estar sin más problemas en doble fila. Los pollos en el gallinero. Así, sin muchos más problemas, dejando que el viento pula aristas. No hay dudas de que cada cosa está donde tienen que estar. Luego, uno se pone a pensar y dice que bueno, que como ser humano no tendría demasiados problemas en imaginarse estando en otro lugar: vendiendo el pan, en lugar de comprándolo. Nacido en Kenia. Disparando al próximo presidente de los Estados Unidos (de América). Cosas de complicar las cosas, con lo bien que están los arbolitos en las avenidas. De lo que se deduce que de cada cosa en su lugar nada de nada: estar por estar, se puede estar en cualquier lado.

2 comentarios:

Freud-Seraphin Stanlake dijo...

Viva la metafísica y las alegorías.

Chic dijo...

Tienes razón: ¡Vivan los panecillos y los rombos!
Un saludo.